"Cuando
alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a
Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? 6 Pero
esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer. 7
Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada
uno de ellos tomase un poco. 8 Uno de sus discípulos, Andrés,
hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 Aquí está un muchacho, que
tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?
10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha
hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones.
11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los
repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban
recostados; asimismo de los peces, cuanto querían. 12 Y cuando
se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que
sobraron, para que no se pierda nada. 13 Recogieron, pues, y
llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a
los que habían comido. 14 Aquellos hombres entonces, viendo la
señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta
que había de venir al mundo."