Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba
enfermo. 6 Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya
mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? 7 Señor, le
respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita
el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. 8
Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. 9 Y al
instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de
reposo aquel día.